El poder de la mente

 Diálogo en letras

Nayeli Luna


La salud mental abarca el bienestar psicológico, emocional y social. Es la capacidad de una persona para poder tener un equilibrio y saber manejar diversas situaciones que van desde el estrés hasta relaciones interpersonales. No se trata solamente de la carencia de trastornos mentales, sino de tener una estabilidad que permita tener una vida saludable y plena.

Sucesos como la pandemia por COVID-19, hicieron que las personas fueran conscientes sobre la importancia de esto y del cuidado que deben tener sus mentes. Aunque, por otro lado, también existen personas que lo pasan por alto en sus vidas agitadas y ocupadas, no le dan la debida importancia que debería tener. 

El distanciamiento social y el aislamiento para prevenir la propagación del virus, fueron  los principales detonantes que aumentaron sentimientos de soledad y ansiedad, debido a la falta de interacción física y el cambio drástico en nuestra rutina diaria. También, otros factores como afecciones económicas, el desempleo e incertidumbre financiera, han hecho que implícitamente pase a segundo plano el hecho de tener como prioridad la salud mental.

Un estudio realizado en abril de este año indicó que aproximadamente el 23.6% de los mexicanos presenta sospechas y problemas de salud mental. Además, el 45.9% de los mexicanos evalúa que su estado de ánimo es peor o mucho peor que antes de la pandemia. De hecho, no solo ha agravado los problemas previos de salud mental, sino que también ha ocasionado que un número cada vez mayor de personas experimente dificultades emocionales por primera vez.

Desgraciadamente, también se ha convertido en un privilegio al que no todos tienen acceso. La implementación de personas capacitadas para poder atender situaciones en las que sea necesaria la atención médica mental deben ser un servicio que debería estar al alcance de todas las personas. La ausencia de acceso a la atención apropiada y la falta de concientización pueden provocar que los trastornos mentales se agraven con el tiempo, lo que conlleva la necesidad de una intervención más intensiva y costosa.

Con frecuencia, las redes sociales promueven la tendencia a compararnos con otros creando estereotipos irreales que pueden frustrarnos, ya que las personas suelen exhibir en su mayoría sus momentos y logros más destacados. Esta práctica puede resultar en una disminución de la autoestima y un aumento de la insatisfacción con la imagen corporal, especialmente entre los jóvenes, que son más propensos a experimentar estos efectos.

Por otro lado, las redes sociales también pueden proporcionar apoyo social y conciencia. Las comunidades en línea pueden ofrecer un espacio para compartir experiencias y encontrar apoyo mutuo, esto incluso puede ser por medio de campañas y páginas.

Existen muchos mitos sobre la atención profesional, se tiene mal visto acudir a estos centros de atención mental, ya que existe el cliché de que solo las personas con trastornos mentales o “loquitas” van a estos lugares. La idea errónea de que tomar medicamentos para tratar trastornos como la depresión o la ansiedad es una señal de debilidad o fracaso, es injusta y perjudicial. La medicación para la salud mental no debería ser vista de manera diferente a la medicación para enfermedades físicas, como la diabetes o la hipertensión.

Para tratar la salud mental de manera eficiente, es necesario vencer los estigmas que a menudo se tienen. El estigma puede representar un obstáculo para que las personas busquen apoyo y compartan sus experiencias. Debemos promover una cultura de apertura y empatía en la que las personas se sientan seguras al hablar sobre sus problemas emocionales sin preocuparse por ser juzgadas o discriminadas.

La salud mental es una parte esencial de nuestro bienestar y merece la misma atención y cuidado que nuestra salud física. Prevenir, intervenir y luchar contra las falsas creencias, son una parte crucial. Hablar de salud mental no es algo negativo, sino que es visibilizar una necesidad básica y darle la prioridad que merece. Y no debería ser un lujo, sino un derecho el cual todos debemos respetar y defender ante nuestra sociedad.

"La salud mental es como un jardín: requiere de un cuidado constante, paciencia y amor propio para florecer en su máxima belleza."

-Dalgi Risitas