Conmemorando el 113 aniversario de la Revolución Mexicana, un legado que perdura.
Por: Edgar Alonso Hernández y Rojas.
Bajo un sol radiante, y un cielo azul y despejado, se realizó el 113° aniversario de la revolución mexicana. Y como ya es costumbre, hubo desfiles para conmemorar dicha fecha.
Dio inicio a su ruta en el zócalo de la Ciudad de México, y terminó en el campo Mmarte.
Como ya es sabido, se rindió homenaje a las mujeres y hombres que participaron en lucha revolucionaria, y que tuvieron un papel crucial.
El evento dio inicio con la interpretación del Himno Nacional Mexicano, mientras que el presidente Andres Manuel Lopez Obrador, se dirigió al asta, para izar la bandera. Mientras que las fuerzas armadas del país, se encontraban formadas.
Una vez finalizada la interpretación, se conmemoraron los 200 años del Heroico Colegio Militar. Después, se entregaron condecoraciones a uniformados y atletas militares, lo mismo de el Ejéercito Mexicano y de la Guardia Nacional.
Posterior a eso, el general Luis Crescencio Sandoval Gonzales, titular de la Secretaría de Defensa Nacional, resaltó la importancia de conmemorar la revolución mexicana. En su discurso, recordó las obras realizadas durante el sexenio del presidente Lopez Obrador, como el Tren Maya…..
Ahora síi como dicen, “aquí viene lo bueno”, dio inicio el evento conmemorativo de la revolución. Victor Ignacio Lopez, cadete de caballería, inició con una demostración de las habilidades que posee el equipo ecuestre de alta escuela del Heroico Colegio Militar.
El evento prosiguió con la representación de diferentes hechos históricos, como la marcha de la lealtad, el Pacto de Xochimilco y la entrada a la Ciudad de México de Zapata y Villa.
Después, dio inicio el desfile de los contingentes, por el comandante de la columna, quien a su vez, saludó al presidente Andrés Manuel Lopéz Obrador. Una vez hecho esto, empezó la marcha de los contingentes, quienes en señal de respeto, saludaban al mandatario federal.
Una vez finalizada la participación de los contingentes, se dio paso a los contingentes de las fuerzas rurales, los cuales tuvieron una participación muy importante en la revolución méxicana.
Una parte muy importante que se llevó a cabo en el evento cívico, fue la representación de los pueblos originarios de la revolución: Otomí, Yaquis, Mayos, Nahuas y Mixtecos.
Cabe aclarar, que los participantes en el acto cívico, desde los contingentes militares, pasando por las representaciones de los hechos históricos antes mencionados ( como el Pacto de Xochimilco y la marcha de la lealtad), fueron todos miembros del ejército mexicano, es decir militares. Los cuales hicieron sus participaciones de una manera excelente, siempre con una sonrisa en sus rostros, y mostrando lo orgullosos que están de servir a su nación.
Las mujeres tarquinas también formaron parte de la conmemoración de la revolución, pues con ellas se representa su importancia y a la vez relevancia que tuvieron las mujeres en la revolución mexicana. Y fueron miembros de la Guardia Nacional quienes se caracterizaron como adelitas, en homenaje a las mujeres que participaron en el movimiento armado.
La marcha de un vehículo temático de la época, en el cual se mostraba cuáles fueron los legados que se dejaron tras la revolución, como educación, trabajo, salud, cultura, entre otros, fue otro de los momentos más emblemáticos del desfile de este año.
Después de eso, un carro en el cual se mostró la evolución del ejéercito mexicano con el paso de los años, de igual manera hizo su recorrido.
Año con año, se realiza esta conmemoración de uno de los hechos históricos más importantes que ha tenido nuestro país. Un hecho que logró un cambio importante, en el cual, cientos de personas dieron sus vidas luchando por los ideales que creían correctos. El desfile no solo es para conmemorar, también puede usarse como un tipo de reflexión, valorar los sacrificios que fueron hechos, pero sobre todo, verlo también como un tipo de ventana al pasado. Tratar de darse cuenta cuales fueron los errores que se cometieron, y en tiempos actuales, tratar de evitar volver a cometerlos. No solo para que no ocurra lo mismo que hace 113 años, sino para honrar a todas esas personas, que dieron sus vidas luchando por los ideales que creían correctos, pero que sobre todo, querían ver progresar a México, un futuro mejor y mucho más prometedor.
