Huracán Otis azota Acapulco

 


Por: Emilio Olavarrieta


El 25 de octubre de 2023, la costa del Pacífico de México fue impactada por el huracán Otis, que se convirtió en una violenta tormenta de categoría 5. La catástrofe estableció  nuevos récords regionales en cuanto a su intensificación en términos de fuerza y velocidad. En el estado de Guerrero, se han registrado efectos como inundaciones, daños a infraestructuras como hoteles y viviendas, y peor aún, miles de personas que quedaron desamparadas.


Hasta la tarde del 24 de octubre, Otis se mantuvo como una tormenta tropical que no parecía tener un mayor riesgo. Sin embargo, en un corto lapso de tiempo, experimentó una rápida intensificación, evolucionando en un gran huracán que posteriormente afectaría a toda una costa. Siendo las 12:25 a.m. en Acapulco, Otis llegó con vientos sostenidos alcanzando los 270 kilómetros por hora. Diversos informes indican que Otis es el huracán más poderoso registrado en la costa del Pacífico de México, y también como la tormenta que más rápidamente se fortaleció en la región noroeste del Pacífico.


Aunque ya se tenían previstas las tormentas tropicales, Otis tomó por sorpresa a los habitantes de la zona por su intensa evolución. Las limitaciones y falta de preparación de hoteles y zonas turísticas fueron  clave para que el huracán arrase y convierta a Acapulco en una completa ruina.


Tras hacer una breve visita a las zonas afectadas del estado de Guerrero, Andrés Manuel López Obrador declaró: “Lamentamos mucho la pérdida, como aquí se informó, de 27 seres humanos, eso es lo que más duele, porque lo material se puede atender y lo vamos a hacer con mucha responsabilidad”. Obrador habló de la implementación de un plan para apoyar y reconstruir los daños en la ciudad de Acapulco, teniendo como prioridad apoyar a las familias que tuvieron pérdidas familiares, así como la búsqueda de desaparecidos.


El número exacto de las víctimas aún sigue siendo una incógnita que intranquiliza a los habitantes de la zona y por supuesto familiares. El domingo pasado, la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado Pineda, anunció que el huracán Otis ha cobrado la vida de 43 personas, de las cuales 33 son hombres y 10 son mujeres, sin embargo, la cifra va en aumento ya que aún hay personas desaparecidas. De igual manera, se informa que la catástrofe ha dejado sin energía eléctrica a más de medio millón de personas, dejando sin completa comunicación a los afectados. Aunque ya está en marcha el plan para recuperar los daños causados, aún es muy pequeño el porcentaje efectivo de este.





Fenómenos climáticos como Otis, han aumentado en los recientes años por una razón, el calentamiento global. Estos sucesos son la consecuencia de un brusco y constante cambio climático que existe desde hace ya un tiempo. Tener presente esta problemática y tener la cultura de estar informados en las más recientes actualizaciones, es clave para evitar en gran parte los daños de futuras catástrofes.


La ignorancia únicamente ha logrado agravar los daños. En este caso, bien se pudieron haber evitado muchos de los daños recibidos a pesar de la inesperada intensificación. Acapulco al ser una zona costera vulnerable, debe tener mejor preparación y reforzar estructuras para proteger a los ciudadanos. El gobierno y las autoridades, parecieron no preocuparse en lo absoluto hasta que vieron las consecuencias de confiarse.

Es fundamental centrarse en una urbanización ecológica, dados los cambios climáticos, es más efectivo trabajar desde adentro construyendo una población preparada y capacitada para enfrentar estos sucesos. Tener conciencia social siendo un no afectado, es clave para poder ayudar a nuestros paisanos. Compartiendo información real y brindando víveres se puede lograr una recuperación pronta en la zona afectada. El apoyo del gobierno no siempre es suficiente, debemos poner nuestro granito de arena para apoyar a los nuestros.