Naturalmente perfecto: ¿Qué ocultan los influencers fitness?

 Bitácora prohibida

Emilio Olavarrieta


"La única forma de definir tus límites es yendo más allá de ellos."

-Arnold Schwarzenegger

En la era digital, los creadores de contenido “fitness” (Conjunto de ejercicios gimnásticos especialmente indicados para conseguir y mantener un buen estado físico) surgen como destacadas personalidades que influyen en las ideas sobre salud, ejercicio y sobre todo por la imagen de un cuerpo estético. A pesar de la aparente excelencia en cuerpos atléticos y programas de ejercicios, existe un panorama más complejo.


 Es de reconocer que numerosos “influencers” (personas que destacan en una red social u otro canal de comunicación) en el ámbito del fitness han conseguido motivar a miles de seguidores para que adopten un modo de vida más activo y saludable. Sus programas de entrenamiento, orientación nutricional y mensajes alentadores, han inspirado a individuos de diversos lugares del mundo a asumir el control de su bienestar físico. En un contexto donde la imagen corporal y la perfección estética se premian, surge la interrogante sobre la responsabilidad que tienen estos influencers. La línea entre la promoción de la buena salud y la creación de estándares aparentemente “naturales” es muy delgada.


La atracción hacia cuerpos tonificados y musculosos es comprensible, pero el conocimiento que se tiene sobre los métodos para conseguir esos resultados, no siempre está al alcance del público. Aunque los creadores de contenido fitness en su mayoría,  niegan el uso de esteroides anabólicos, es un recurso utilizado para poder tener un fácil crecimiento físico a pesar de sus efectos secundarios. La cuestión no está únicamente en el hecho de que utilicen estas sustancias, sino en la creación de una imágenes naturalmente inalcanzables que se crean entre sus seguidores.


Los esteroides anabólicos-androgénicos son compuestos químicos originalmente diseñados para replicar la función de la testosterona. Aunque en medicina se usan para tratar condiciones como la deficiencia de testosterona e incluso ciertos tipos de anemia, en el contexto del fitness y el culturismo, a menudo se utilizan de manera indebida para potenciar el crecimiento muscular de forma acelerada. Es crucial tener en cuenta que a pesar de que los esteroides pueden incrementar la masa muscular y potenciar el rendimiento atlético, su uso desmedido se traduce en riesgos graves para la salud. 


La distinción entre la realidad y lo que se muestra en las redes sociales se vuelve indistinguible cuando los influencers exhiben sus físicos como resultado de un trabajo “natural”, dejando de lado el uso de sustancias que podrían implicar riesgos para la salud. La falta de sinceridad acerca del consumo de esteroides no solamente acaba con la confianza entre el influencer y sus seguidores, sino que también contribuye a mantener la presencia de ideales corporales poco alcanzables.


Así como es un secreto a voces el consumo de esteroides, otros productos y suplementos alimenticios como la creatina o proteína son los protagonistas de la amplia gama de herramientas que están al alcance. A diferencia de los fuertes químicos, la creatina y proteína en polvo, son productos naturales que con un buen balance y control, tienen beneficios sobre nuestro cuerpo. Teniendo en cuenta lo anterior y aún siendo productos que pueden obtenerse naturalmente, igualmente tiene que tenerse cierta responsabilidad de su consumo y promoción.


La ética en la promoción de suplementos alimenticios se pone en discordia al considerar la amplia gama de productos disponibles en el mercado. Desde suplementos de proteínas en polvo hasta pastillas para la pérdida de peso, la abundancia de opciones puede resultar contraproducente para los consumidores, haciéndolos más vulnerables a la desinformación. La responsabilidad de los influencers y expertos en fitness debe centrarse en ofrecer información equilibrada respaldada por la ciencia, evitando contribuir a la mala cultura de soluciones rápidas y milagrosas.


En un ámbito más profesional, el consumo de dichas sustancias no solamente es un recurso, sino prácticamente un requisito. El mundo del fisicoculturismo y sus principales representantes son uno de los grandes responsables de la popularización del mundo fitness y la construcción de cuerpos estéticos. A pesar de que el fisicoculturismo es una disciplina muy exigente que lleva a los límites humanos, se suele tener la cultura responsable de aceptar el consumo de sustancias químicas y suplementos alimenticios asumiendo sus efectos secundarios. 


Ser conscientes de los daños a la salud y distinguir entre lo natural y artificial, es base para tener una visión real de lo mostrado en redes sociales. La imagen que dan los influencers fitness no siempre es lo que nos prometen y puede llegar a ser frustrante para el espectador no tener resultados rápidos. Acudir con profesionales de la salud y nutrición ayuda a tener una idea más clara de lo que es alcanzable naturalmente y lo que no, así como al consumo responsable de suplementos.