Resplandor en la lluvia: El gran Desfile de Ramas en Xalapa

 


Por: Nayeli Luna 


En un día que se abrazaba con la lluvia y el frío, pero que emanaba un espíritu navideño inquebrantable, las familias convergían en la Plaza Lerdo de Xalapa para sumergirse en la experiencia del tercer Desfile de Ramas, ahora en su quinta edición. Desde temprano, cuando las calles apenas comenzaban a cerrarse, la multitud, ataviada con abrigos y gorros, se agrupaban alrededor de las vallas protectoras que delineaban el recorrido, ansiosos por presenciar las maravillas que les aguardaban.


La Plaza Lerdo se vestía de alegría y tradición, marcando el comienzo oficial de la temporada navideña, especialmente rindiendo homenaje a la arraigada costumbre de las ramas, tan popular en el estado de Veracruz. El compás festivo comenzó a resonar con la aparición de la banda musical "Lobos", dividida en dos grupos; los primeros, con sus trajes de duendes resplandecientes, portaban instrumentos adornados con luces que titilaban al ritmo de la música. Les seguía un grupo de jóvenes mujeres, vestidas con gorritos navideños, realizando coreografías sincronizadas con banderas.


Los carros decorados con luces navideñas, estrellas y esferas irradiaban un fulgor mágico, desbordando juguetes, pelotas y dulces para la audiencia. Entre las figuras destacadas, los Reyes Magos y personajes emblemáticos de la época navideña se paseaban en estos maravillosos vehículos, incluyendo un tráiler decorado como “Rodolfo el reno”, con cuernos cafés resplandecientes en la parte superior y la característica nariz roja en la parte de enfrente.


La multitud se sumía en la celebración, muchos sosteniendo sus propias ramas adornadas y algunos incluso llevando a sus fieles amigos de cuatro patas ataviados con suéteres navideños. Un contingente de la subsecretaría de gobierno se unía al desfile, transformados en auténticos jarochos iluminados.


Botargas de los Reyes Magos, Olaf de Frozen, Mario Bros, Santa Claus y otros personajes famosos recorrían la calle, saludando y repartiendo obsequios entre el público. Las alusiones a las pastorelas, ángeles y diablos, y a personajes de películas como Los Increíbles, Toy Story, Monsters Inc, El Grinch, llenaban de diversidad y color el evento ya que entrelazaban sonrisas y gestos de complicidad con los presentes.


Tras el entusiasmo inicial, el desfile cedía espacio a quienes entonarían la rama, inundando las calles con una melodía encantadora proveniente de instrumentos como el ukelele y las guitarras:


Naranjas y limas

Limas y limones

Más linda es la Virgen

Que todas las flores

Naranjas y limas

Limas y limones

Más linda es la Virgen

Que todas las flores

Hola, buenas noches

Ya estamos aquí

Y aquí está la rama que les prometí

Naranjas y limas

Limas y limones

Más linda es la Virgen

Que todas las flores

Ábranme la puerta de par en par

Que una cosa cierta les vengo a contar


El entusiasmo de la multitud se traducía en aplausos y aclamaciones: "¡Sigan tocando! ¡Qué bonito está todo! ¡Cuántas luces tienen! ¡Lindas decoraciones!"


Posteriormente, también salieron carros adornados con bastones enormes de caramelo , escarcha y estrellas, incluyendo uno que representaba el nacimiento bajo el pino, desfilaban, acompañados de ciclistas y cuatrimotos engalanadas con luces y personajes icónicos. Asimismo, desde el pueblo mágico de Coatepec llegaban con sus luces de bengala, 9 ramas y danzas festivas, contribuyendo a la magia del evento.


Coloridos carros con piñatas y la figura tan popular del "piojito" se sumaban a la animación, lanzando obsequios al público. La proximidad del parque lleno de decoraciones, el resplandor del pino navideño y la lluvia de luces creaban un escenario fantástico, casi como de cuento de hadas, elevando la atmósfera a una experiencia verdaderamente mágica.


Los jaraneros, interpretando la rama, se sumaban a la celebración con ramas decorativas. El grito de "¡Viva Xalapa!" resonaba en la última parte del desfile, mientras autos “tuneados” y motociclistas exuberantemente caracterizados concluían el desfile con un broche de excentricidad, irradiando la energía y la alegría que caracterizaron toda la celebración navideña.


El Desfile de Ramas se convirtió en una experiencia completa, donde la magia de la Navidad se fusionó con elementos artísticos, culinarios y sorpresas inesperadas. A pesar de la persistente lluvia, el público, provisto de paraguas y ropas abrigadas, se entregó por completo a la experiencia, capturando cada momento en fotografías, llevándose consigo recuerdos imborrables de un desfile que, bajo el diluvio y el frío, logró iluminar los corazones y sellar la esencia mágica de la Navidad en Xalapa.


Cada risa compartida y cada gesto de asombro se convertían en pequeñas estrellas que iluminaban el camino hacia un periodo festivo lleno de esperanza y gratitud. El Desfile de Ramas no fue simplemente un desfile; fue un testimonio entusiástico de la capacidad humana para crear momentos inolvidables que perduran en la memoria colectiva, reforzando el valor de la comunidad, la tradición y el poder transformador de la celebración compartida. Que este destello navideño resuene, no solo en las luces fugaces de ese día, sino en la cálida llama de la solidaridad y la alegría que persiste en cada corazón, recordándonos que siempre hay espacio para la luz y la celebración.